viernes, 16 de junio de 2017

¡Los resultados!

¡Chan! Y ya llegó el día del sorteo, lo sé, apenas he dado la brasa con el asunto (mentiraaaaaaa). Muchas gracias a todos por participar, difundir y aguantarme ^_^. Pues aquí tenemos la lista oficial:

1.      Vlad Temper.
2.      Dalayn.
3.      Laura Flanagan
4.      Anasaiz
5.      angelafq77
6.      AmayaFelices
7.      Garazi
8.      Nini.
9.      Aruvmaster
10.  Fransy
11.  mil_librosyunte 
12.  aonyx_ 
13.  Laura Belda.
14.  SaraLectora
15.  Crixpu
16.  Sonjius
17.  MaRtA_11TCELS 
18.  CordeliaAutum13 
19.  VeritasAlterea
20.  Kiriahtan 
21.  _errehache_
22.  sparda_
23.  Malvael
24.  NariSpringfield
25.  LPDAC
26.  ZeruVK 
27.  Menxudis 
28.  Brmontemar
29.  Miniikaty
30.  paulavelc8
31.  miss_cultura
32.  elfled87

¡Y estos son los tres ganadores! ¡Muchas gracias a todos! (y no dudéis que haré más sorteos, porque los merecéis por vuestra genialidad, apoyo y moloneidad)



sábado, 20 de mayo de 2017

¿Por qué escribí romántica?

A ver, no es un misterio que soy escritora (o intento de) de fantasía, cifi y terror. Vamos, no creo haber descubierto nada nuevo a nadie… Espero o habría un serio problema de comunicación :P. Por lo tanto, ¿qué pinta “Vida en pausa”? ¿Por qué me dio por ahí? ¿Dinero? ¿Fama? ¿Fortuna (¿se nota que estoy necesitada de pasta?)? ¿Algún tío bueno que cayera rendido a mis pies y desde entonces el mundo es de color de rosa (o que quiera que caiga a mis pies)? Bueno, habría sido divertido, pero me conocéis lo suficiente como para saber que la realidad es mucho más absurda por mi parte: porque me reté.

Hace dos años, estaba un tanto perdida en mi carrera de escritora (omitamos que jamás he sabido localizarme). No hacía tanto que había dejado la primera agencia y empecé a hacer un ataque a las editoriales con el libro que tenían. Eso incluye a cierta editorial de e-books con cierto volumen. Por tiempo y demás, sé que les interesó el libro lo suficiente como para tardar en darme una respuesta, aunque fuera no. Cuando me puse a analizar el asunto, lo primero que pensé fue que no había sido suficientemente romántica (luego he vuelto a mirar la novela y, a pesar de la agencia, había muuuuchas cosas que mejorar, vamos a dejarlo así en muchos puntos) y me piqué diciendo que escribiría una novela romántica.

Muy absurdo, muy chorras, muy Laura.

Al principio empecé como con todo: de risas, que no iba a acabarlo, que me aburriría… Lo había intentado antes y no había dado resultado (la idea me sigue gustando, pero la voy a reescribir entera), también era cierto que había pasado más tiempo y escuché a gente nueva hablarme de sus cosas, que tenía una Laura (Morales) y una Carol (Iñesta) para animarme. Sin embargo, lo que pasó fue que esta dichosa novela, que me había enganchado y divertido un montón, me hizo dar tres pasos hacia atrás y darme cuenta de muchas cosas:

1.      Me había obsesionado con entrar en antologías. A fin de cuentas, fue la única forma durante bastante tiempo de que no se me perdiera la pista, no conseguía publicar (el mercado cambió un montón desde que salí de la agencia).
2.      Había perdido la perspectiva de mi meta y mis deseos, por lo que me hacía sentirme triste.
3.      Me insensibilicé al extremo. Es cierto que los rechazos no me afectan en absoluto, pero tampoco los éxitos y es sorprendente. Es decir, si miramos el castillo y las estanterías de mi casa, tengo mucho de lo que presumir y no lo hago, tampoco lo sentía (y todavía me cuesta hacerlo, trato de cambiar esto).
4.      Y más importante: joder, cómo echaba de menos escribir por escribir.


Sierra y Eric me hicieron darme cuenta de que tocaba darme un respiro, recordar muchas cosas y aprender otras tantas, mejorar… Recibir una cantidad de apoyo que, si bien era conocida, siempre se me olvida (en este punto debo darle las gracias especialmente a Lauri y a Carol).

martes, 16 de mayo de 2017

¡Sorteo en pausa para tu vida!

¡CHANCHANCHAAAAAN!

Más de uno y de una ya estaba esperando este momento (es lo que tiene conocerme desde hace un tiempo) y es que ¡toca sorteo exprés! Voy a sortear tres ejemplares de “Vida en pausa”… Sé que muchos os preguntáis por si haré algún pack y sí, pero eso ya en verano, cuando tenga tiempo y nada de oposiciones ^_^.

¿Qué requisitos hay que cumplir para participar? Estas:

·         Seguir mi twitter @xalfdm2 porque así me podéis leer decir chorradas (y desesperaros).
·        Twitear con #Vidaenpausa y poner alguna frase, puede ser original, divertida o simplemente demandante, si no veis que os doy acuse de recibo, puede que no os haya leído y no podréis participar. Ejemplos:

“¡Oye, @xalfdm2! Necesito #Vidaenpausa para calzar una mesa muy coja”
“Pues es que soy ultrafan de tirar cacahuetes a @xalfdm2 y quiero #Vidaenpausa para poder tirarle más con motivos”

·         El único requisito que voy a poner para limitar la participación, es que seáis de España (se incluirán las islas, Ceuta y Melilla). No preocuparse para los fans de los e-books o lectores de otros países, ya organizaré e-sorteos para que podáis participar.

El 16 de Junio acabará el sorteo, haré una lista y procuraré tenerlo antes del 24 de Junio (no prometo nada, porque hay oposiciones ^_^). Si retwiteais o compartís, además de agradecéroslo mucho, si ganáis, os pondré una dedicatoria enorme, larga y llena de dibujos de colorinchis.


¡Mucha suerte a todos!

sábado, 1 de abril de 2017

Turn and face the strange

Siempre es complicado volver a comenzar y no puedo decir que se me da bien cerrar etapas. Me pasa igual con las novelas, hay muchas que me cuesta acabar no porque me disgusten, sino porque implicaría acabar y, a veces, una no está preparada (por ejemplo, Perrillan de Terry Pratchett, me da miedo acabarlo y saber que no volveré a leer nada nuevo de ese escritor que en tantos momentos de mi vida me ha acompañado). Los cambios me cuestan, sin duda alguna y no tanto porque no me adapte a ellos y los disfrutes, sino por lo que tengo que dejar atrás para llegar a ellos.

Para aquellos que no me sigan por otras redes, lo que ocurre es que hace unas semanas gané le premio Kiwi de novela romántica. Sí, de verdad, a veces escribo romance y todo (claro, lo que más escribo es fantasía) y el libro se publicará en dos semanas, el 17.
Si ya no era capaz de creérmelo cuando los libros tardaban años, imaginaros ahora y si lo juntamos con varias antologías (sobre todo la de Alucinadas) y varias cositas que todavía no puedo decir, pues creo que el 2017 está siendo mi año y me está mareando.
Si os preguntáis, tengo muchos sueños en donde sigo pensando que alguien se dará cuenta de que ha habido un error y me den una matada, mezclados con pesadillas de exámenes (malditas opos) y de cosas raras… No muy usables para escribir.
Os voy a ser sincera: no tengo ni idea de a dónde me llevarán tantos cambios de una tacada, ni tampoco si será lo que mi cabeza o mi carrera existencial necesitan o no, pero tengo la suerte de contar con vosotros y vuestros ánimos, apachurres y cariño. Sé que perderé muchas cosas en estos cambios y espero que lo ganado sea mucho mejor. Si no, siempre hay oportunidad de seguir luchando y trabajando ^_^.

PD: el blog no está muerto, lo que pasa es que la mayor parte de las modificaciones son en el castillo del mal.

PD2: voy a ver cuándo puedo empezar a comentaros cosas de Vida, la verdad es que me lo pasé como una enana escribiéndola ^_^.

viernes, 28 de octubre de 2016

Unbelievable

Aunque no os lo creáis, el blog no está muerto... Ni tampoco de parranda, porque aquí la menda está hasta arriba. ¿qué habrá pasado este año? Se preguntarán los que no me tengan en twitter (tenedme en twitter, que así es más sencillo). Bueno, así a bote pronto:


  • Conseguí trabajo en el primar, sí, para septiembre del año pasado y ahora ando indefinida (por lo que por un lado está bien a pesar del machaque), pero dio problemas en el punto siguiente porque...
  • Qué alguien mate al anterior año escolar de mi parte, porque me quedé sin fuerzas. Ya no fue solo el tener que ir a la universidad y luego pitando al trabajo, es que me tocaron tres meses con prácticas por la mañana, el TFG y el prácticum y trabajaba una media de 60 horas a la semana.
  • Si alguno se pregunta sí, seguí escribiendo y alguna cosilla he publicado... ¿novelas? espero tener noticias pronto, por eso no os preocupéis ^_^?

¿Y ahora? ¿Por qué no publico más este año? Por el simple hecho de que me he lanzado a otro desquicie: las oposiciones. Por lo que mi tiempo se va a volver a reducir a 0 patatero. Mejor dicho, ya se ha reducido, pero todavía doy coletazos y he hecho cosas en el blog que no se ven, ¿cuáles? El castillo del mal tiene nuevos relatos y estoy arreglando links para que sigáis leyendo ^_^. Sé que no es mucho o algo que no se perciba rápidamente, pero os puedo asegurar que sigue vivo a pesar de todo.

Espero que a vosotros os esté yendo bien... en fin, me vuelvo a la "vida real", que toca hacer muchas cosas antes de comer.

miércoles, 30 de septiembre de 2015

Esos problemillas con la comida.

Nada, como sé que me va a costar seguir publicando cosas, no solo por las novelas, sino proque vuelvo a trabajar, pues vamos a echarnos un relato al menos, no sea que blogguer piense que he abandonado la biblioteca o algo :P.

Esos problemillas con la comida.

A todos los vegetarianos incomprendidos en un mundocarnívoro.

Emilio Estévez se consideraba una persona con muy mala suerte y No era para menos. Era un zombi superior… bueno, un poco más inteligente que la media, lo suficiente para entender la serie Perdidos. El problema que tenía nuestro pobre Emilio, era que en vida había sido vegano convencido. Actualmente y a causa de su nueva condición, en cuanto escuchaba a una adolescente gritona tenía que correr tras ella para intentar comérsela. Cuando la comida tropezaba por puro decoro (o estupidez, jamás le quedaba muy claro), él se abalanzaba sobre ella, dispuesto a hincarle el diente… pero aunque tenía cara de lechuga, no conseguía darle un bocadito. Y el problema era el instinto, que  cuando la dejaba irse con un gruñido, en cuanto la chica volvía a gritar, ya estaba volviendo a ir tras ella, atraparla en cuanto se tropezaba y volverla a dejarla marchar. ¡Llegó una vez a hacerlo catorce veces hasta que otro de los suyos consiguió librarle de esa tortura!
Había probado a engañar a su mente pintando a sus víctimas de verde, troceándolas y mezclándolas con lechuga, hasta haciéndose a sí mismo el avioncito con dedos; incluso convirtió en zombi a su adorada mamá para que ella le hiciera comer, pero nada.
—Si es que ya sabía yo que esas tonterías de ser vegetativo que llevarían por el camino de la amargura —decía mamá zombi, machacona. Pero al menos, encontraba los brazos del pobre Emilio cuando se le perdían, algo que pasaba muy a menudo.
Cansado de tamaña injusticia, nuestro ague… vali… este… el protagonista, sí, el zombi, decidió que iba a seguir los dictados de su hígado, ya que su corazón se lo comió otro renacido al convertirle (cosas de los muertos vivientes, no son tan glamurosos como los vampiros, pero al menos sabes que siempre serán monstruos). Que me pierdo, bueno, como te cuento, Emilio llegó y decidió comerse una fruta. No sé cuál era, pongamos una manzana; pues la mordió y para su sorpresa, la pieza se pudrió rápidamente, le salió una boca, saltó de la mano del zombi y se fue a morder a otras frutas. Por suerte, Emilio acabó pudiendo comer a otros vegetarianos para convertirlos en zombis, que se dedicaron a convertir a más frutas y el mundo acabó apestando.

¿Qué quién soy yo? ¡La manzana que se convirtió en zombi, que voy a por ti! No, miento, pero habría estado genial para un final apoteósico ¿no crees?

jueves, 22 de enero de 2015

El experimento

Sé que debería contaros más de mi vida, felicitaros (muy tardíamente) las fiestas y esas cosas, pero estás últimas semanas (meses, mejor dicho :P) han sido todo un caos. Así que o voy a dejar un relatito corto  y espero que os guste ^_^.

El experimento.

—¡Carla, tráeme el clorhidrato y los sulfuros de polonio! —exigió a gritos la científica a su impoluta y arreglada ayudante.
—Sí, jefa —replicó ésta yendo de puntillas, había perdido en el abismo sus zapatitos de tacón rosa.
—¡No te olvides de los benzoatos amónicos!
—¿Los amarillos?
—No, los azules. Huelen mejor.
La mujer en bata acabó de mezclar en las cubetas los diferentes componentes y con la electricidad de su contenedor, pronto daría vida a las criaturas que reposaban dentro de sus envolturas de cristal.
—¡Entonces esa maldita Jenny se arrepentirá del día en que…!
—Sofía, cariño —dijo la madre de la niña.
La pequeña salió de su ensoñación y miró las hueveras, donde mezclaba los potingues y flotaban los pinsypons… En su cabeza todo se veía mejor, era como más científico que en el baño con sus patitos de goma.
—¿Has acabado ya de bañarte?
—¡No, aún no he acabado de darle la vida a mis muñecas!
La mujer respiró intentando reunir más paciencia y sonrió.
—De acuerdo, date prisa. ¿Qué te queda?
—Necesito que Carla me pase los conectores de energía y la fosfatina. Entonces…
—Por favor….
—Que me pase todo eso, por favor. Y podré darle vida a mis criaturas.
—Venga acaba, que ya estás arrugada.
La pequeña conectó los cables a la pila y tras conseguir que un chispazo recorriera los muñecos y estos se movieran, gritó feliz.
—¡Viven, tienen vida!
—Vale, ahora dáselos a tu hermano, que tiene que entregar su trabajo mañana —pidió su madre mientras le secaba la cabeza.

La pequeña rumió una maldición y le dio las criaturas a su hermano mayor, que suspiró aliviado al ver que volvería a aprobar ciencias.